sábado, 26 de agosto de 2017

Briscar

Irse a dormir y con suerte soñarte, 
nunca a tu lado, siempre contigo
y la aurora briscada de esperanza

habla de lo posible.  

sábado, 12 de agosto de 2017

Involuntario

Yo no quiero llorar pero lloro, 
tampoco quiero reír y a carcajadas me lleva la vida en un llanto que se parece más la madre que pierde al hijo que las nubes descargando su aliento. 

Yo no quiero esperar y espero,  
¿Habrá valido el canibalesco dolor de los minutos un centímetro de paz? 
¿La del sepulcro o la de la vida terrena? 


Yo no quiero querer y quiero, 
las palabras, el cuerpo y las falsas promesas enunciadas,
yo sé, no habrá de venir, no habré de ir, 
¿Qué consuelo queda cuando no hay mucho que hacer?

viernes, 26 de mayo de 2017

La

La inusitada, la que todos buscan pero al hallarle le temen. 
La andariega, la que nadie mira con buenos ojos. 
La mendiga, esa que come la sobras que rodaron de la mesa. 
La perfumada, oliendo siempre a jasmin y luego a tedio. 
La que a hurtadillas recibe la nada de besos que son dibujos. 
La desprovista de cartas y verdad. 
La mil veces señalada. 
La olvidada por días, meses, años.
Esa otra a la que odio tanto, 
la que se me repite en cada historia, 
esa, esa también soy yo.

martes, 4 de abril de 2017

Nadie


La fiesta,
el jolgorio,
el deseo,
la espera en silencio.

La reserva,
el color,
el sosiego,
la meticulosa suspensión.

La hora,
el moviento,
el mareo,
el desbocado desenfreno.

Un golpe,
el otro
y otro más,
el fallido,
el que roza,
el certero,
el que quiebra,
el que duele en las entrañas
el que produce el orificio,
el que deja ver lo que caja de Pandora posee,
el final,
el estruendo,
el que estremece su ya maltratado ser;

y
vomitando la vida,
desparramando las entrañas,

vacía y queda,
olvidada y sola,
no sirve y lo sabe,

después de rota,
nadie ama a la piñata. 

martes, 15 de noviembre de 2016

Basta

No hay en las casa revueltas del pueblo un solo llanto que me recuerde tu voz,
quizás porque nunca lo hiciste,
me has herido con tu negativa de arribo,
te has escondido tras los insolubles peldaños de la vida,
escabullido como ratero de buena estirpe,
tal vez no lo sabes,
tal vez no importa,
tal vez si los sabes, pero no te importa,
es que con tu ausencia la le niegas la prolongación a mi carne,
ya blanqueada de toda perfección me miro al espejo,
y verso,
y divago,
en las desperdiciadas horas en la que te he buscado,
lastimándome como espina oculta en la planta del pie,
siempre allí, nunca aquí,
basta,
ya he martillado el recuerdo de la jamás bienvenida.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Ventanas

Y de todas las ventanas del mundo la tuya es la única por la cual no puedo mirar,
lámpara de agotable luz,
incendiaria,
díscola y peligrosa que te acompaña.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Podría

Podría haber sido yo,
pero fueron otras.
Podría sentir calor,
pero el frío está depositado en mis entrañas.
Podría tener miedo,
pero la esperanza desquiciada es el lunar de mi cuello.
Podría,
si,
podría.

¿Podría entonces la bienaventuranza de la vida dejar correr una lágrima dolida, desperdiciada?

viernes, 13 de mayo de 2016

Con

Se ama como se ama lo que no se puede tener,
con el odio de lo incierto,
con la palabra del verbo silente,
con el no acechando detrás de cada puerta,
con las lagrimas que ya perdieron su sal,
con celo de los cuerpos que dieron vida a otros cuerpos,
con el no importa al borde de la lengua,
con el miedo de ser el tiovivo de las desgracias que otro causó,
con los pasos lejanos que matan a media luz,
con la rabia del amanecer de cada lunes,
con la cartera vacía de las monedas del amor,
con la paz resignada de los cementerios

con nada y con todo.

martes, 3 de mayo de 2016

Habría que hacer una fiesta

Al Tío Amancio

Habría que hacer una fiesta en tu nombre,
si,
llenar la casa de arte,
pero ha de ser en una casa grande,
digna, soberbia,  impecable,
con infinitos rincones para leer interminablemente,
donde las paredes estén rebosantes de colores,
los fogones enamen olores eternos de buena mesa,
las parrandas tengan el canto afinado,
y  los abrazos sean inagotables.

Habría que hacer una fiesta,
para que el tintinear de las copas suene a agradecimiento,
donde todos vengan con una sonrisa amable a conversar de ti,
entonces, cuando la alegría llegue a su éxtasis total,
traemos la llama que todo lo purifica, acabamos todo y le prendemos fuego,
nos volvemos cenizas y regresamos al polvo de donde vinimos.

Te fuiste y me hiciste romper una promesa,
si, te fuiste,
y yo creo que habría que hacer una fiesta,
porque cuando los hombres fuertes se van,
la vida que dejan,
y la que los recibe, la eterna,
los festeja.


domingo, 1 de mayo de 2016

Tiempo

Tiempo, a mi qué me importa el tiempo
si solo en dos, tres, tal vez seis resquicios
mi rostro a cobijado tu rostro
y aun así te he sabido como yo misma,
tal vez desde los libros de historia,
o desde el tiempo
cuando éramos vacío, silencio,
nada y algún día,
aquel del mes primero.






jueves, 21 de abril de 2016

Obediencia

Ama al prójimo como a ti mismo -dijo el maestro-,
cómo he de cuestionarle, si te amo como amo a mi propio cuerpo,
aunque me seas ajeno como el hombre que camina por la acera del frente,
o que el vive en la casa de otra.

No es un testamento

Este no es un testamento, 
no queda nada, 
es la última voluntad, 
la mía, 
va entre los pliegues del verbo que saborea esta boca de juez. 

Leo ya las líneas de la última esperanza, 
me abrazo a las inquietas esquinas del destino, 
no se dónde conducen, 
las dejo allí, 
que encuentren la salida al laberinto de las promesas rotas, 
anhelos a medio andar. 

Ahora llega quien me busca,
que me dejen morir, 
desazón que me has de llevar.